La gestión de la interacción con el cliente se convierte en omnicanal con Q-Flow 6

La gestión de la interacción con el cliente (CIM) hace referencia a soluciones de software que gestionan las comunicaciones entre la organización y sus clientes.

Aunque el término podría ser relativamente nuevo en el ámbito de los componentes de Q-Flow, la intención siempre había existido; teniendo en cuenta la considerable contribución de las comunicaciones a la experiencia del cliente, con el transcurso de los años se han agregado varios canales de mensajería: los recordatorios por SMS para citas, los correos electrónicos con folletos personalizados y, por supuesto, las comunicaciones audiovisuales mediante señales digitales en la sala de espera, son solo una pequeña parte de los diversos canales de comunicación que Q-Flow gestiona casi desde su primer lanzamiento comercial.

Sin embargo, actualmente la CIM experimenta una evolución importante. Ambos lados de la conexión B2C (empresa a consumidor) esperan mucho más de ella: a medida que las empresas y los consumidores tienen acceso a un gran número de canales, esperan tener la posibilidad de usar todos esos canales que incluyen los canales digitales clásicos, las redes sociales de uso generalizado como Facebook y Twitter y las aplicaciones más recientes como las herramientas chat y de mensajería integradas en juegos.

Con Q-Flow 6, Q-nomy asume el reto y ofrece un producto especializado: Q Flow IM, un paquete que contiene nuestro software de gestión de comunicaciones omnicanal más potente hasta la fecha.

Q-Flow IM puede gestionar cualquier canal de comunicación digital y se interconecta fácilmente con aplicaciones nuevas de mensajería o de las redes sociales; puede combinar estas comunicaciones con nuestros canales de medios acústicos, visuales e impresos en la tienda, y puede organizar y presentar los mensajes tanto a los usuarios como a los clientes de la empresa, ayudándoles a proporcionar respuestas rápidas.

Además, Q-Flow IM puede extraer información de los diálogos para apoyar las decisiones y el flujo de trabajo de la empresa (especialmente cuando se integra con Q-Flow PM – gestión de procesos empresariales) y como ayuda para asignar agentes adecuados a los clientes (cuando se integra con Q-Flow QM – gestión del flujo de clientes).

Con Q-Flow IM, la gestión omnicanal del trayecto del cliente adquiere una nueva dimensión, permitiendo que las empresas sean mucho más transparentes y cuenten con una capacidad de respuesta mucho más alta en su diálogo con el cliente. Este nivel de gestión de la interacción redunda en un aumento del grado de recomendación y de la fidelización del cliente, y también brinda una eficaz agilización de los procesos de servicio al cliente.